Ahora sí

El invierno por fin parece estar abriéndose paso tras haber sufrido un verano tan largo. Entre ambos han dejado al otoño de lado y me han arrebatado mi estación favorita del año. Pero ya no me quejo por nimiedades, no me interesa sufrir por las cosas que no están en mi mano cambiar, así que me dejo llevar y trato de disfrutar con lo que la vida me eche.

Hoy el día ha resultado lluvioso y qué mejor que pasar la tarde en la cama acompañada de mis perrulinas. Mi idea era seguir leyendo El amigo americano, pero una vez que he encendido el ordenador, ya he sido incapaz de volver a la lectura.

Lo bueno de haber pasado la tarde al ordenador es que por fin he hecho algo que tenía en mente durante muchísimo tiempo. He logrado unificar (casi) todos los blogs que he tenido en mi vida. Con los blogs me pasa lo que con las cuentas de Instagram, que nueva idea, nuevo blog o nueva idea, nueva cuenta de IG y, claro, a lo largo del tiempo, me he juntado con un gran número de blogs que contenían muy pocas entradas cada uno y empezaba a agobiarme con el desastre virtual creado.

El caso es que mi blog principal lavitaevegan.com, había perdido ya un poco el rumbo, Lo que empezó siendo un blog para compartir recetas y otra información relacionada con el veganismo, acabó siendo un mejunje en el que estaba escribiendo sin un tema concreto. Lo que hoy en día llaman nicho, vaya (en mis tiempos un nicho era donde se enterraba a los muertos, ya ves cómo evoluciona la vida).

La cuestión, es que ya no me apetece subir más recetas. Tampoco me apetece estar pendiente de algoritmos ni patochadas. Quiero escribir con total libertad sobre todo aquello que se me pase por la cabeza. Pero, por alguna razón, simplemente ya no estaba a gusto escribiendo en lavitaevegan.com y, sin embargo, echaba mucho de menos eso de escribir cuando quisiera, sobre lo que quisiera, sin pensar en algoritmos, alcance, SEO ni textos alternativos. Escribir al más puro estilo de cuando tuve mi primer blog (¿alguien recuerda los MSN Spaces?).

También me daba cuenta de que el hecho de tener tantas entradas dispersas por diferentes blogs me estaba estresando un poco y hace tiempo que pensé que lo mejor sería unificarlas todas en uno solo. Claro que, hasta hoy no tenía ni idea de que la tarea era mucho más fácil de lo que yo esperaba. Pensé que tendría que cortar y pegar cada entrada manualmente y eso, cuando tienes más de doscientas, pues como que te echa un poco para atrás. Pero no, hoy he descubierto que puedes exportar e importar las entradas de un blog a otro. Y no solo dentro de WordPress sino también desde Blogger, porque sí, señores, también tenía un blog en Blogger.

Así que se puede decir que por fin tengo todo mi contenido en un mismo lugar. Hay blogs que se perdieron en la blogosfera para siempre y alguna entrada faltará, pero me da igual. Esto es lo más cercano a la unificación universal de mis pensamientos a lo que voy a llegar y creo que no está nada mal.

Aún tengo el blog en privado porque ahora me toca repasar entrada por entrada, descartar aquellas que no tienen contenido original, volver a subir algunas fotos que han fallado y corregir la ortotipografía porque las normas han cambiado (y yo he aprendido cosas nuevas) y me pongo muy nerviosa con las faltas de ortografía (enfermedad crónica). Pero no voy a alterar la esencia del contenido ni modificar el estilo. Si no, no sería fiel a mi yo del pasado. Por supuesto, cabe resaltar que hay muchas cosas sobre las que he cambiado de opinión y que lo que escribí hace años no es necesariamente lo que escribiría hoy en día, pero no por eso es menos válido, es simplemente mi evolución como persona, que no es poco.

Y eso es todo lo que quería contar en esta entrada. Que no me comprometo a escribir con ninguna frecuencia determinada ni a publicar en un determinado día de la semana ni a una hora concreta. Que me paso el SEO por donde tú ya sabes y que solo quiero este rincón como ventanita al mundo, que las redes sociales ya no me satisfacen, odio su inmediatez y yo quiero un lugar más atemporal donde atesorar mis pensamientos y todo lo que voy aprendiendo. Te puedes quedar o no. No prometo que este viaje vaya a ser interesante para ti, me basta con que lo sea para mí.


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