—¿Tú no conduces?
—No.
—¿Por qué no?
—Tengo miedo, aún no estoy preparada… Creo que en un arrebato de histeria voy a atropellar a alguien y quedarme tan ancha.
—Ella ya lo hizo…
—¿Atropellaste a alguien?
—Sí…
—¿Qué pasó?
—Iba conduciendo y esta persona apareció de la nada.
—¿Y qué hiciste?
—Nada, se metió en mi camino y no me apetecía frenar, así que le atropellé.
—¿Lo mataste?
—No creo, yo seguí mi camino…
Basado en hechos reales.

Publicado originalmente en Itsmylife5
Joerrrr… que bruta.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Puf… tremendo. ¿Cómo es posible seguir adelante ante algo así?
Me gustaLe gusta a 1 persona