Anoche no dormí más que dos o tres horas. Cuando ha sonado el despertador a las 4:30 he creído que era una broma o una pesadilla, pero no, realmente he tenido que levantarme. Y todo para dar de desayunar a todas estas mujeres que se han reunido para hablar del cáncer de mama. Que no es que el tema no me parezca interesante, simplemente no sé por qué tienen que hablarlo durante el desayuno. En fin, a mí me pagan, así que yo callo…
Y al terminar he vuelto a casa corriendo esperando encontrar a mi niño aún en la cama, pero me he llevado la sorpresa de que llevaba horas levantado y desparecido. Me ha venido a buscar y hemos llevado el coche a inspección y luego hemos ido a su casa porque yo estaba muy cansada (días sin dormir). No era mi intención, pero me he dormido y como él se duerme como sea y donde sea, ahí nos hemos quedado fritos (nunca mejor dicho porque hacía un calor…).
Al despertar tenía una llamada perdida en el móvil… la agencia.
—A ver si puedes trabajar mañana por la mañana.
—Pero si mañana trabajo diez horas…
—¡Ah! ¿Y no puedes hacer turno doble?
—Es que eso que me dices es un turno «superdoble».
—¡Ah! Es que… de verdad que te necesitamos… Si solo es de 7:00 a 12:30. («Solo» dice, con recochineo encima).
—De acuerdo, lo haré…
—Gracias, gracias, eres una campeona
Nada, que empezaré a trabajar a las 7:00 y acabaré a la 1:00. Creo que es un complot del gobierno. Quieren acabar conmigo y no saben cómo. Quieren que muera de fatiga, de falta de sueño, de debilidad… Van a por mí, lo sé…
—¿Te lo puedes creer? —le digo a este. Pero claro, como él está acostumbrado a hacer una burrada de horas en el trabajo también… Así que ahí queda la cosa y me dice que vayamos a la playa a nadar… pero no tengo el bañador. Venga, a la nudista… Pero es que para llegar a esa playa hay que meterse por todo el monte primero…
—Que tengo miedo…
—¿De qué?
—De las serpientes…
—Ahora hace demasiado frío para serpientes…
—Es que tampoco me gustan las arañas…
(Lo sé, soy quejica, pero no me gustan esos bichos…).
Así que me hace bajar por el monte, hasta que ve a un hombre desnudo bajando por allí…
—Hay un hombre desnudo.
—Ahhh, no veo a nadie.
—Por ahí va otro, vámonos, no quiero ver a hombres desnudos.
—Es una playa nudista.
—No pensé que iba a haber gente desnuda… —¿?
Así que al final hemos ido a una playa «normal» a bañarnos con ropa interior…
—¿Quieres nadar en la zona con protección para tiburones o en la otra?
¡¡¡Entre serpientes, arañas y tiburones a mí me va a dar algo!!!!!!!
Ahora ya estoy en casa. Es muy pronto para ir a dormir, pero voy a tener que irme. Estoy esperando a que el arroz se cocine (creo que es lo único que nos queda en casa…). Me muero de hambre… En cuanto me zampe la cena me retiro a mis aposentos… No me voy a meter en los blogs de nadie ni a contestar comentarios que me conozco la historia… Lo haré mañana o pasado mañana, creo yo, eso es si sobrevivo. Buenas noches.

Publicado originalmente en Itsmylife5