Días interminables

Que conste que me he levantado esta mañana con el más firme propósito de volver a meterme a la cama en cuanto tuviera la oportunidad. Llegado el momento, 16 horas más tarde me sorprendo a mí misma ¡en internet!. Bueno, si me he conectado ha sido para pagar la cuenta del teléfono, pero ya de paso… ¿por qué no? Me pregunto cuántas horas pasaré aquí. Eso que estoy muerta de sueño…

Hoy ha sido un día asqueroso de trabajo. Mañana y tarde, después de tan sólo tres horas de sueño, y para empezarlo con buen pie me he ganado una multa en el tren…

Muerta de sueño me meto en el tren en Marrickville. Tengo mi bono semanal. Caduca el viernes, es decir, hoy. No worries. Llego a Town Hall con mucha prisa porque aún tengo que coger un autobús a la universidad. Meto el billete en la máquina y pita.

—Claro, es que caducó ayer… —Ya no sé ni el día en el que vivo—. Sal, pero ahí están los guardas. A lo mejor te ponen una multa.

Y así ha sido, lo típico, «Señorita, su billete» y bla, bla, bla…

—Si ha sido un error humano, le puede pasar a cualquiera, que yo no me voy colando por los trenes…

—Ya, lo entiendo perfectamente, a esa chica le ha pasado lo mismo y también le estamos poniendo una multa.

Claro, no hay nada como trabajar a comisión poniendo multas. Es entonces también cuando cambias tu corazón por uno de hojalata, como en el Mago de Oz. Así que el muy cabrón me ha dado la multa. Por mucho que yo he insistido que no, que por favor no, que quiero comprar un billete… demasiado tarde. Ya me llegará la multa por correo. Ahora, que sé de una que no la va a pagar, a ver qué se han creído.

Ya me han amargado el resto del día, pero a ese oficial 5520 aún le voy a dar mucha mierda.

En la universidad casi me muero. ¿Por qué me mandan ir a ayudarles si no me necesitan? Además, ¡¡¡después de dos horas de viaje!!! Para colmo me toca trabajar con este húngaro:

—¿De dónde eres?

—De España.

—¡España! ¡Toros, flamenco!…

Si empezamos así, conmigo la tienes jodida. Creo que tendré que inventarme otra nacionalidad…

Y como no quiero ser negativa, que ya estoy cansada, sacaré las conclusiones positivas del día: por lo menos no he tenido tiempo de pensar…

Publicado originalmente en Itsmylife5


Una respuesta a “Días interminables

Deja un comentario