Pero que conste que si he ido al estadio de Telstra no es porque me guste el rugby. Vale, que habrá sido la gran final y todo lo que quieras, pero a mí el único motivo que me ha llevado allí ha sido el trabajo. Algunos pagan por ir al partido y a otros nos pagan. Así son las cosas. Yo no me quejo, que soy la que cobra.
Vale, sí, han ganado los Tigers, pero, sinceramente, me da exactamente lo mismo. ¿Vale?
Ahora ya estoy en casa, por fin. Me ha llevado 2 horas llegar desde Olympic Park. Había miles y miles y miles de personas. Jamás he visto un estadio tan grande. La verdad es que, aparte del Australian Criquet Ground, no he visto ningún otro estadio, pero aun así puedo asegurar que aquello es enorme. Menos mal que han organizado el transporte de forma que la gente no se caiga a las vías cuando llega el tren. Ja, ja, ja.
Primer día con Troys. Mismo tipo de trabajo. Ningún problema. Excepto que he salido de casa olvidándome la mitad de las cosas (como la dirección exacta de adónde tenía que ir, la chapa con mi nombre, la cabeza…) y llego a Marrickville Station y el tren estaba allí y tenía dos opciones: saltar al tren sin billete y que sea lo que Dios quiera (multa de $100, los cabrones de los guardas trabajan a comisión y no perdonan ni una) o llegar tarde a trabajar. Así que he saltado en el tren. Al llegar a Redfern me he visto encerrada entre vallas y todo lleno de guardas… ¿Qué hago? ¿Volver para atrás y llegar tarde? ¿Multa? Me he acercado al de los billetes con carita de ángel y le he explicado lo ocurrido.
—I’m a lot softer than them (refiriéndose a los guardas), if they catch you …
Y me ha dejado salir a comprar un billete.
Por cierto, quien diga que como en España no se hacen fiestas en ningún sitio, se equivoca. La que se ha armado después del partido ha sido de hacer época.
Ahora simplemente espero a que James vuelva a casa. Aún está trabajando. Mañana los dos tenemos el día libre, por fin. Supongo que haremos algo juntos…

Publicado originalmente en Itsmylife5