Es muy pronto (o tal vez no lo es tanto, son las 12:08) para estar levantada. Solo he dormido unas pocas horas. Me he despertado con una dulce voz al otro lado del teléfono diciendo: «Ya he llegado a casa». Pero no a esta casa, claro, si no qué sentido tendría decirlo por teléfono. Pero después de esto me he vuelto a dormir. Aún eran las 9 y ayer me acosté tan tarde…
Pero en cuanto me he levantado he llamado a la agencia para conseguir trabajo. Siguen dándome largas. No lo entiendo. Al principio me mataban a trabajar y ahora tengo que ir suplicándoles casi. Estoy cabreada. Pissed off. Espero que la semana que viene me llamen de alguna de las tres agencias a las que he echado solicitud, para poder decir a mi agencia la próxima vez que llamen: «Lo siento, hoy no puedo trabajar, estoy muy ocupada».
Pero aún queda un día muy largo, así que no me voy a cabrear desde la mañana, que peligra mi integridad mental. Aún tengo que limpiar la casa porque desde que llegó El Nene a casa no sé qué ha pasado, pero las cosas vuelan por los aires y aterrizan donde quieren y así está todo de «ordenado». Ya sabía yo que no me podía volver ordenada por mucho tiempo…
Y a la noche al restaurante. Y no para cenar, más quisiera yo. No, a trabajar se ha dicho.
Pero pienso que siempre podría ser peor. Mucho peor…
Publicado originalmente en Itsmylife5
